domingo, 9 de septiembre de 2012

El señor de las tinieblas




La historia del diablo, contada por los católicos es las del angel caído en desgracia por querer ser como Dios, pecando de soberbia. Antiguamente Dios vivía con sus ángeles en un lugar apacible, todo era perfecto, hasta que este pícaro se sublevó, quiso ser como el Creador. Expulsado del paraíso junto a sus compinches, fundó su propio negocio, llamado el infierno.  Lugar al que iban los pecadores más "grosos", porque según la fe siempre había una oportunidad de arrepentirse en el purgatorio, purgar los pecados y luego acceder al paraíso...
En algunos cuentos del Medioevo y leyendas antiguas, el demonio era presentado como un sujeto encantador, se le personifica de diferentes formas, se le confiere cierta humanidad y también las mismas debilidades. Ansioso siempre de captar almas para su infierno, tentando al hombre de mil maneras, sobre todo a través de la mujer.

El hombre era tentado a pecar por ese demonio que le observaba a distancia. Porque  conoce todos sus pecados y  también sus pensamientos. Es el cuco de los cuentos, el que vigila con su aspecto horrible desde las sombras.
 Brujas y nigromantes ofrecen sacrificios en su honor, y actualmente sigue teniendo sus fieles.
Expertos en el tema "demonología" coleccionan toda clase de manuscritos sobre el diablo como un tesoro y discrepan en algunos puntos. Ningún otro ser despierta tanto el misterio, y temo que muchas muertes injustas han sido por su causa. Caso brujas de Salem Estados Unidos por ejemplo. Cazas de brujas en todos los tiempos y yo me pregunto si el fanatismo religioso no es más peligroso que ese ser oscuro que nadie ha visto  al que se le achacan todos los males de este mundo.
  El mayor engaño del demonio es hacernos creer que no existe, dijo alguien. Y yo me pregunto si realmente existe , y si puede existir peor infierno que este mundo lleno de miseria, masacres e injusticia. Y como ese padre bondadoso y generoso nos deja solos, librados a nuestra suerte.
 Somos un poco del bien, somos un poco del mal, no existen santos y tampoco demonios, seres egoístas e inmorales suelen tener inesperados gestos de generosidad con el prójimo.

La escencia de Dios, la escencia del demonio sigue siendo el misterio.
Un día, una dentista me contó una historia que podría llamarse "el diablo siempre cobra sus favores" aplicado a un caso concreto. Al parecer la hija de esta mujer sufría porque su niño de 7 años tenía una enfermedad grave. Cuenta la dentista que para curarlo su hija fue a ver a una bruja. Esta curó al niño por intermedio de sus "artes maléficas" pero luego el marido de su hija(el padre del niño) enfermó de forma inesperada, adquirió una enfermedad similar a la leucemia que no tiene cura. Y la frase que empleó la odontóloga fue la siguiente, bueno, debo agregar que la mujer pertenecía a una iglesia evangelista liderada por un tal pastor Marquez que tiene muchos fieles en mi país, la frase que usó fue: viste, el diablo da, pero quita mucho más. Curó a mi nieto pero hizo que mi yerno adquiriera una enfermedad incurable.

Una anécdota interesante.  Hay muchos especialistas en el tema, y debo decir que me he enterado que cada vez que se filma una película sobre el diablo ocurre cosas extrañas, ciertos accidentes sin explicación. Tal vez sea el miedo que nos han inculcado al demonio lo que nos mueve que tengamos cierto respeto por los asuntos que tienen que ver con él.  Desde niña me han asustado con el diablo (fui criada por una madre archi católica y ella no era quien me asustaba en realidad, sino mi abuela con el afán de inculcarnos la fe (a mí y a mihermana)nos decía que había que tener cuidado "porque el diablo nos miraba, nos vigilaba". El diablo era ese horrible monstruo, está lleno de ardides y astucia.
Cada cual tendrá su experiencia personal, yo puedo decir que jamás asusté a mis niños ni con diablos ni con ningún monstruo y hoy veo con orgullo que son niños que no sufren pesadillas ni tienen miedo. Y que mi niño mayor vio la película el rito sin asustarse, muy sorprendido de que yo estuviera mirando por la ventana porque me parecía escuchar ruidos extraños mientras la miraba. Y al final enojado me dijo; mamá no veas esas películas que después tenés pesadillas. Ja,ja!!! Pero la peli está muy bien lograda, como las antiguas películas de terror.


Y para terminar una frase que también he oído sobre este mítico y  malévolo personaje: "el mejor engaño que ha hecho el demonio es habernos hecho creer que no existe"


























6 comentarios:

  1. Si tuviese el menor, el más mínimo indicio de la existencia del diablo, me consideraría afortunado. No importaría terminar condenado por él eternamente, no me importaría ser castigado con suplicios. Al menos tendría la seguridad de que hay algo más allá de la muerte. Y, en cierto modo, después de muerto, continuaría "existiendo", como condenado, pero existiendo. Porque para mí lo peor es el vacío, la nada absoluta después del deceso. xD

    Saludos.

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  2. Gracias por tu reflexión Martín, estoy de acuerdo contigo, aunque la muerte signifique la paz, el viaje a todos nos aterra pensar que sea el fin, ese horrible vacío del que hablas. Nos encantaría saber que toda esta locura de haber vivido, tenga un sentido sublime o algún otro sentido que no sea perecer y desaparecer... Saludos!!!

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  3. Muy interesante el post. El más allá siempre generará incógnitas y debates. El eterno bien y el mal que lamentablemente nos rodea de preguntas sin respuestas.
    Un beso grande Lou

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  4. Me encantó tu reseña, es un tema que da para mucho debate y sin fin de opiniones en las que podemos estar de acuerdo o no , lo importante es saber respetarse.

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  5. Shhhh que de tanto nombrarlo, se aparece...
    Como siempre, Cami, muy buen post.
    Que valiente es tu hijo.
    El diablo en la novela romántica es muy bien representado por el villano: ya sea una persona antagonista o un sentimiento de miedo, temor, culpa, venganza u otros.
    Un abrazo, gracias por el post.
    PD: porfa, piensa en lo que te dije el otro día de escribir un libro...

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  6. Ja,ja Mary, veo que tu también le temes... Es la educación católica... Lo irónico es quienes más saben "del eterno enemigo" son quienes estudian demonología, y pertenecen a la religión católica. Oh, casualidad extraña...
    Veré de seguir tu consejo.

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