viernes, 1 de junio de 2012

Algunas ideas para escribir romántica histórica


Me han preguntado por la moda de otros tiempos, de ideas generales de cómo vivía la gente del siglo XIX y he recibido comentarios de cómo se debe escribir una novela de este género: romántico histórico.
Para empezar, a mi entender debemos tener un argumento, una pequeña historia que encaje en el tiempo elegido, o el tiempo que más nos agrade.
No es necesario leerse un montón de libros de historia para hacerlo pero sí hay detalles que deberíamos tener en cuenta.
Primero es un tema sencillo, afectivo, pregúntate si esa época es de tu agrado o despierta tu curiosidad por algún motivo. Es muy importante el lazo sentimental que tiene un escritor con el tiempo que escoge, no puede ser nunca forzado.
A mí me encanta escribir histórica porque me gusta la historia, pero no la historia como un montón de hechos fechas, sino la historia apasionante: la de los manuscritos, los hallazgos arqueológicos que nos dicen cómo vivía determinada civilización, etc.
Cada escritor sabe lo que le gusta escribir, y lo que no escribiría jamás, pero las tendencias del mercado editorial amenazan con imponernos ciertas modas referidas a lo que más se vende en romántica.  Hace unos años fue el boom de la novela paranormal, luego vino el click it, ahora es regencia... Pero son modas, nuestro desafío es hacer lo contrario, escribir sobre lo que nos gusta encaje o no en estos sub-géneros y que nuestros libros gusten e impongan la moda.
 Segundo punto, el ser humano ha evolucionado pero no a la par de la tecnología.
Nos encontramos en el siglo XIX la revolución industrial, los contrastes sociales que ya he mencionado en otros post, las nuevas tecnologías donde Inglaterra va al frente de esta revolución acercando sus inventos ligados al confort que lentamente adaptarán los ingleses: el excusado por ejemplo, una nueva red cloacal para qeu los pobres sirvientes no tengan que vaciar orinales a todas horas. El bathroom el baño propiamente dicho como una habitación privada de cada habitación donde asearse... En tinas, llenadas con jofainas, baldes que los pobres sirvientes de entonces llenaban una y otra vez...
En un reality alemán llamado 900 personas comunes se prestan para representar la vida en el siglo XIX y muchos son los que renuncian, sobre todo la servidumbre que pasaba grandes trabajos en una mansión, yuna de las chicas participantes se quejaba de haber llevado a la señora de la mansión un montón de agua fresca, agua caliente para su aseo, haber subido incontables veces las escaleras, haber ido a buscar huevos a la granja, aseado los cuartos... Y haberse acostado a la diez de la noche, más de doce horas de trabajo. Este reality intenta ser veraz, fiel a un tiempo y uno piensa pobres sirvientes, cuanto laburaban los pobres!

Pero en las novelas de regencia, el período de regencia se considera la época de Jane Austen, pero en cuanto a género romántico es más amplio, significa siglo XIX entero y tiene una estructura particular, Lisa Kleypas, Ruth Lenga (cuando el corazón perdona) y los sirvientes no aparecen en las novelas, no como personajes centrales sino secundarios.

Entonces, resumiendo, intentemos imaginar como vivian en esos tiempos nuestros antepasados no tan lejanos, bisabuelos... busquemos alguna información, anécdotas, pequeños secretos familiares en nuestra familia y nos acercaremos bastante al espiritu puritano de entonces que hablaré más adelante.
 Este es un nuevo acercamiento al tema siglo XIX y puede aplicarse con cualquier otra historia.

Miremos documentales, leyamos libros de Jane Austen, Charlotte Bronté y los más fieles de esos tiempos que nos ayudará mucho a ir creando el lazo afectivo, e ir pintando nuestros personajes.

¿Cómo vivían nuestros ancestros? Pues con mucho menos que nosotros, luz de gas, lámparas de aceite, calefacción de leña o carbón, pero más profundo es preguntarnos, cómo sentían, qué motivaciones tenían cuales eran sus sueños??
  El ser humano siempre ha buscado la felicidad, la riqueza pero entonces la moral era primordial. La iglesia católica, la protestante, las religiones de entonces imponían una moral rígida dejando apartados a quienes la rompían.
La virginidad era el principal capital de una señorita para casarse, debía mantenerse al igual que la reputación, porque tan importante como la virtud era que se dijera que era honesta.
La sociedad inglesa era terminante, la era victoriana no es solo el nombre con el que designa la época de bailes, tertulias o un estilo arquitectónico o un mueble victoriano. La reina Victoria era la escencia del puritanismo, no hablaré de sus logros políticos solo nos interesa saber que en la era del puritanismo inglés las sillas se cubrían con paños muy monos porque tenían forma de piernas y si creen que es un locura lo es. Y en Montevideo abrieron un café haciendo alusión a este hecho y lo llamaron "café con piernas".
 Los puritanos y protestantes van de la mano, la virtud exacerbada, las normas de comportamiento, preceptos morales inalcanzables.
La joven casadera pasaba de la tutela del  padre al marido, el matrimonio concertado era plenamento aceptado y un buen hijo jamás desafiaba la voluntad paterna. Era una regla común que se mantuvo hasta entrado el siglo XX.
Al margen del ideal victoriano, hubo escapadas románticas, (fugas de enamorados desafiando la voluntad paterna) ganándose la enemistad eterna familiar y pasandola bastante mal los pobres.
También había respetables solteronas (mal miradas, ridiculizadas pero más aceptadas que los inmorales) y señoritas que trabajaban cuidando niños o de institutrices gracias a su esmerada educación y aquí ubicamos la clásica cenicienta de muchas novelas de romántica...
 Siempre en todas las épocas hubo rebeldes, que desafiaban las normas, eran la sal de la tierra en una sociedad rígida, llena de prohibiciones. vivían la vida a su manera, excluidos, madres solteras, artistas, y locos, o simples individuos que dictaban sus propias normas.

En Francia no había una reina Victoria pero la moda victoriana llegó lentamente, como ocurrió en España y la convulsionada Italia. Había una elite, nobleza, nuevos ricos, todos imitaban las conductas socialmente correctas. Existía el honor, duelos para vengar el honor de una dama y de una familia, prohibidos en inglaterra y Francia, pero realizados clandestinamente.

Tercer punto importante, el lenguaje.Formal entre los personajes desconocidos, muy respetuoso. Los libros de Jane Austen y otros nos muestran cómo hablaban entonces, no es muy dificil, solo procuren borrar los modismos del siglo XX todo lo posible, expresiones muy modernas que no quedan acertadas en este siglo.

Cuarto, más dificil que lo demás, pero no imposible. Captar el tiempo escogido, captar su espiritu. El siglo XIX no era solo el siglo de la moral inglesa, era también el de las amistades, del arte, de la política, ayuda a la historia mencionar levemente un hecho destacado político de entonces.
No había prisas, el reloj se consultaba rara vez. No había estrés, el estres que nos saca energía y nos convierte en máquinas humanas de este tiempo.

Los almuerzos y cenas eran un acontecimiento especial que unía a las familias como las celebraciones de navidad, pascuas, y otras que dependen de cada país.

Y las reuniones sociales, tertulias, tés, veladas musicales eran fundamentales. El teatro, la ida a la iglesia eran las salidas más comunes.

Las amistades eran muy importantes, en esos tiempos todas las familias se conocían, y sabían vida y obra de todos.

Hay que tener en cuenta estos aspectos para comprender mejor cada tiempo histórico, siempre es útil acudir a los dirios de entonces (valiosa herramienta) manuscritos, libros, es increíble la cantidad de información que existe.

La música de entonces, las danzas (contradanza, minué, etc) la música clásica y el amado vals, prohibido en Inglaterra y no hace falta decir que una pareja bailando abrazados era casi una obcenidad, pero tolerado en Viena y bailado más tarde, cuando la reina victoria se hace vieja y pierde un poco de su prepotencia...

Bueno, espero haberlas ayudado, soy una apasionada de la historia, la arqueología y me encanta descubir cómo vivían entonces nuestros ancestros y creí oportuno escribir este post para quienes les interesa incursionar en este género.
Besoss








19 comentarios:

  1. Muy buena entrada, la verdad es que para escribir una novela del siglo 19, toca investigar muchísimo. Yo hace poco hice una y lo que me sacó canas, fue el tema del baño en esa época, porque era 1817 y allí el tema del inodoro era un poco difícil. jajaja. Había partes donde decía que era una caseta afuera y que sembraban flores de lavanda para opacar el olor y en otras partes hablaba de un artefacto creado en 1519 por un ahijado de Isabel I , que era el precursor del inodoro por así decirlo, pero estas versiones eran perfeccionadas poco a poco y en 1817 todavía era un lujo tener uno, así que fue bastante difícil poner un inodoro en mi novela para esa época, jajajajaja.
    Me encantan tus aportes.
    Un abrazo

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    1. Encantada AMaya, vaya contratiempo que tuviste con el inodoro en tus historia, ja,ja, yo jamás menciono ese asunto...Sí, hay que saber de todo para una novela, gracias por tu comentario

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  2. Muy buena entrada y muy instructiva. Muchas gracias.

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    1. Gracias Isabel, no había visto tu comentario. Besos!!!

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  3. Hola Cami
    Que buen post. De nuevo demuestras tus conocimientos y das tips necesarios para escribir una buena novela.
    Gracias.

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  4. Gracias a todas por sus comentarios
    gracias Amaya, Isabel y Mary Heathcliff

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  5. Hola yo tambien formo parte del club d elas escritoras y pasaba a darte la bienvenida. TE sigo tienes un blog precioso.
    Te felicitio una entrada muy buena.
    Te invito a mi blog, te dejo un besito y nos estamos leyendo :)

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  6. Hola guapa!, al fin tienes ya en el club publicada tu ficha!, mira!:

    http://elclubdelasescritoras.blogspot.com.es/2012/06/197-camila-winter.html

    Saludos preciosa y bienvenida!, muak!

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  7. hOLA Danisa, Dulce, muchas gracias por sus comentarios, por estar y darme una bienvenida tan cálida en su blog, nos vemos allí y aquí también, besitos

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  8. "Pero son modas, nuestro desafío es hacer lo contrario, escribir sobre lo que nos gusta encaje o no en estos sub-géneros y que nuestros libros gusten e impongan la moda." Me gusta en especial este fragmento tuyo. No está mal tener presente la moda imperante, pero también es importante saber que quien escribe, con dedicación, puede crear y dirigir su propia moda.
    Saludos. :)

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  9. Gracias Martín por tu aporte, me encanta que uds.también aporten ideas. Por supuesto las modas en la literatura son efímeras, y es mejor concentrarse en hacer mejor nuestro trabajo e imponer nuestra moda...

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  10. Hola Camila!

    Te dejé un premio en mi blog.

    http://www.sianny.net/2012/06/un-premio-para-mi-blog.html

    Besos

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  11. Creo que se ha comido mi comentario...
    Enhorabuena por el trabajo que realizas es este blog, muy útil y certero para la gente que escribe y para aquellos que nos interesamos en la lectura más allá de las páginas del libro.
    Un saludo

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  12. Gracias Mientras leo, encantada de tenerte aquí, soy una apasionada de la historia como verás y me encanta compartir estos temas con ustedes.
    Besos

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  13. Hola!!! ^^
    Me ha encantado tu blog, me gustaría que nos siguiéramos y nos afiliáramos...^^ Avísame...^^
    http://brujas-cuentosdebrujas.blogpot.com
    Espero tu visita...^^
    Ciao..^^

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  14. Muy buena entrada, es muy interesante y muy instructiva, a mí también me gusta la historia y nunca me canso de aprender.
    Gracias por compartir tus conocimientos.
    Besos

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  15. Cielos, la verdad es que no me atrevería a escribir novela histórica. Creo que terminaría metiendo la pata de principio a fin.

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  16. Muy buena información Camila, y la verdad, yo sí he leído novelas históricas con expresiones modernas o que indican demasiada confianza, cosa que no era así en esos tiempos.

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