martes, 15 de mayo de 2012

La presentación en sociedad de las niñas


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En Francia e Inglaterra se llevaba a cabo el ritual de la presentación en sociedad de la joven casadera teniendo algunas similitudes y diferencias.
En las novelas de regencia o posteriores, digamos victorianas, se habla de la presentación de la joven debutante a la edad de los 17 años en Londres, donde las jóvenes de familias más acomodadas eran presentadas ante la sociedad. Debían hacer una reverencia a la reina Victoria, que con los años adquirió una mirada de bacilisco (ya hablaré de esta reina, un ícono de su tiempo, el simbolo de una era puritana) y luego, se las consideraba presentadas.
Pero no siempre las jovencitas tenían la oportunidad ni los medios para ir a la capital a ser presentadas, por lo general alcanzaba con un baile en su propio condado. Era de todas formas una costumbre que se guardaba celosamente, que habilitaba a la jovencita a frecuentar fiestas y alternar en un mundo adulto.
Sociabilizar, ir a fiestas, soirées, veladas musicales... en un mundo donde se sabía quién era quien, un apellido, un nombre, una familia. No exisitían los Enriques, Pablos, a secas todos tenían apellidos y dobles. ESa costumbre se mantuvo hasta la generación de mi madre (nació en 1949 ) en la cual los jóvenes se conocían por sus nombres y apellidos, no como ahora...En fin.
Les iba contando. La presentación. Imaginad los nervios de las llamadas "debutantes" muchas de las cuales eran preparadas para ese momento por una parienta de la familia, una tía, prima segunda, etc... Quien le enseñaba modales, a caminar erguida, bailar bien y hacer la reverencia. Nada de conocimientos de historia, arte, ni demás, una mujer inteligente e instruida espantaba seriamente a los hombres,ja.ja, o eso se creía entonces.
La educación esmerada, perfecta, era tan importante como el buen nombre de la familia.
Pero ¿qué pensaba el hombre? El ejemplar a ser cazado... Bueno, el hombre no ha cambiado mucho. Primero buscaba una joven hermosa y losana, y esta expresión losana era determinante. Las caderas anchas eran signos de fecundidad aunque ¿cómo iba a saber el hombre qué caderas tenía la niña si las amplias faldas  la cubrían por completo? Instinto o simple estudio génetico: la joven casadera provenía de una familia de damas prolíficas, su madre, su tía, todas habían parido una chorrera de niños. Eso era lo ideal.
Luego viene el tema de la dote y la aprobación familiar tan importantes como los anteriores items.
Hubo matrimonios desiguales por supuesto, a lo largo de la historia, pero contar con la aprobación familiar era una gran cosa pues la familia de entonces era muy unida, era un célula indivisible sobre la cual se tejía una trama compleja de relaciones afectivas y también laborales.
Existieron las fugas románticas, los suicidios amorosos a finales del siglo XVIII, en plena época del romanticismo, pero no era lo más común.
 Una buena dote aseguraba un buen partido, un baronet, un lord de provincia (sigo hablando de Inglaterra) no la felicidad por supuesto, pero eso podía disimularse porque los buenos modales eran una prioridad.
 ¿Y qué ocurría con las jóvenes que no podían aspirar a ser presentadas? ¿Tenían oportunidad de casarse? Por supuesto, con algún parroco, médico rural. Los sirvientes y criados se casaban entre sí y también los campesinos teniendo casi absoluta libertad para elegir a sus cónyuges. Y digo casi, porque entonces las mujeres estaban sometidas a la voluntad paterna y desafiarla era un gran riesgo.


En cuanto a Francia, la presentación de la joven en sociedad; en los tiempos de regencia y más entrado el siglo XIX cuando comenzaron las fiestas luego de la revolución frances, se   le llamó el baile blanco. La jovencita usaba un vestido blanco y era presentada en una fiesta y se le autorizaba luego a asistir a más bailes y fiestas igual que en Inglaterra.
Pero según cuenta en el libro la historia de la vida privada siglo XIX se esperaba que la niña encontrara esposo los primeros seis meses luego de su debut, un año máximo, si eso no ocurría comenzaban los rumores. La dote de la joven debía ser escasa o debía tener algún defecto... Para este baile blanco las niñas francesas se preparaban como las inglesas, con el mismo esmero, aprendiendo piano y a cantar, porque era un gran adorno para mostrar.
 La dote era importante, y también la familia. Y en cuanto a los matrimonios desiguales eran raros.

Los nobles franceses: al regresar a Francia luego de la revolución y recuperar sus posesiones, los nobles quisieron recuperar su antigua vida, casando a sus hijos entre sí. Los matrimonios eran concertados con los niños casi desde la cuna y era más que desusado que un noble se casara con una joven pobre como ocurre en las novelas de Victoria Holt, aunque saben, los franceses tienen una flema romántica y creo que la excepción hace a la regla. Pues hubo un caso muy comentado en los diarios de entonces, de un noble que asesinó a su esposa tras enamorarse de su institutriz. Trágico, pero habla de que al no existir el divorcio, solo la separación de cuerpos, el matrimonio era indisoluble. Y este asunto fue cambiado de forma incesante. La iglesia católica seguía ejerciendo su influencia, aunque en Inglaterra las cosas no eran mejores, pues aunque la reina Victoria admitió el divorcio, no recibía en su corte a las damas divorciadas.
En Francia, un pintor de humor alegre retrató a una jovencinta siendo arrastrada por un anciano al altar. Pero ese anciano no era el padre de la novia como uno tal vez imagine, ¡era el novio!!! Matrimonios desiguales, sí los habría entonces.
Pero llegamos a otra etapa, los matrimonios, de los cuales hablaré más adelante, haciendo una recopilación de datos desde el medioevo al siglo XIX (mis épocas favoritas)










9 comentarios:

  1. Me encanta esta parte de la historia, la vida cotidiana en el siglo XIX, la moda, el estilo de vida... Jugar un poquito con estos datos en la historia es lo que enriquece las novelas, de ahí que las heroínas son mujeres hermosas, generalmente independientes (más de lo que se conoce), e inteligentes también.

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    1. Es cierto! a mí me fascinan los vestidos, los bailes, la esmerada educación, el vivir sin prisas, todo eso...Una época especial de veras, gracias por participar Romina

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  2. Gracias María por tus palabras, me encanta que lean mis artículos y den su opinión. BEsoss

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  3. Hay dos puntos a destacar que debemos tener en cuenta: la fertilidad y la educación. Tal como has comentado Camila, la fertilidad dentro la feminas era un punto a tener en cuenta a la hora de ser una posible candidata. Por otro lado, la esterilidad femenina tuvo un factor negativo en la mujer que no podía tener hijos, creandose un aislamiento social alrededor de ella. El segundo factor, la educación, era un factor casi decisivo: la educación de los hijas recaía intégramente en la madre, creándose así un calco exacto de la misma -y la grave consecuencia de que mantuvieran practicas misóginas a lo largo de la historia-. Pero la educación femenina tenía otra razón de ser: era la mujer de la casa quien organizaba la economía familiar, la encargada de las reuniones sociales y sobre todo la interactúa socialmente con otras mujeres creándose una red de favoritismo hacia la causa de los esposos e hijos.

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